lunes, 5 de abril de 2010

Perdido en el ser, quemando la vida




Perdido en el ser, quemando la vida.
Mientras camino adelante sin mirar atrás,
siento la compañia de viejas sombras,
esperanzas baratas y sueños baldíos.

Ilusiones que forjaron mis juventudes,
espejos futuros acaramelizados. 
Ahora soy el presente de aquellas visiones,
Ahora soy el pasado de otras que vendrán.

Ya no hay nada que soñar,
Ya no hay nada que temer.
Decidi abandonar al olvido mis pensamientos,
Ya no mas mamañanas, ya no mas ayeres.

Sólo la fragancia del momento vigilante. 

Ya no dejare mas rastros a las ilusiones,
a los miedos, a las pasiones.
Me mantengo vigilante,
y vivo,
el latido de mi sangre,
el corazón de mi pueblo. 

Mientras tanto,
 sigo,
perdido en el ser, quemando la vida.  

domingo, 22 de noviembre de 2009

Compañera, compañero



Compañera, compañero;
ya puedes conciliar tu mirada, con la mía.
Pues no hay barreras en nuestras sonrisas,
ni obstaculos erguidos sobre nosotros.

La huellas tambaleantes de tu osadía
ya no se desdibujan solitarias en los caminos.
Ahora las acompañan las mias,
para ser complices de tu destino.

Pero compañera, compañero;
no pierdas la esperanza.
Abandonaste tu morada
para construir algo que se te habia negado.

Y no encontraste más que sueños rotos
esparcidos por esta sucia ciudad.
Ya no hay miradas esquivas entre tú y yo
Ya no estas sólo compañera, compañero.

Ahora tus ojos son mis ojos,
y tu sufrimiento lo hago mio.
Ya no hay injusticia que deambule impune.
Las hago también mías camarada.

Por eso te digo: no tengas miedo
compañera, compañero.

domingo, 5 de julio de 2009

Pruevas de Fe

Embrutecidas por las calles de la ciudad, las almas nerviosas van de un lado a otro librando una batalla interminable contra el mundo, el Sistema o consigo mismas. El asfalto, a modo de tarima de boxeo, se va haciendo más grande y a medida que esto ha sucedido, las esperanzas y los anhelos de generaciones presentes, pasadas y futuras han ido perdiendo espacio en esta gran absurda obra de teatro que un día escribió algún idiota.

Sin embargo, todavía existen algunas almas puras que tienen la facultad de salirse del guión y mirar más allá de las bambalinas. Aquellas que inspirarán otras grandes obras con un poquito menos de idiotez. Esas, que son las llamadas imprescindibles y que saben encontrar Pruevas de Fe por todos los rincones de la ciudad. Ese entramado de relaciones (personales, económicas, políticas, sociales y culturales) que desprenden un hedor putrefacto y que esta destinado a desaparecer para dejar paso a una nueva energía renovadora que se esta gestando y que prenderá en los corazones y mentes de estas nuevas generaciones que poblamos las calles y que estamos decididos a re-imaginar el mundo como queramos que sea.

jueves, 14 de mayo de 2009

El Arte de Viajar


*Articulo publicado proximamente en el siguiente numero de la revista El Blues del Metabús, del colectivo AUPAM ( Agrupació d'Usuaris/es i Profesionals al voltant de l'Autobús de la Metadona).

“Mordisqueó el pastelillo y se dijo ansiosamente: “¿Hacia donde?, poniéndose la mano en la cabeza para ver en que dirección comenzaría a cambiar. Se quedó bien sorprendida cuando comprobó que no variaba ni en un sentido ni en otro. Claro que esto no es lo que generalmente sucede cuando se comen pasteles; pero es que Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo cuanto le sucediera fuera algo tan extraordinario, que le parecía francamente una sosada y una estupidez, que la vida discurriese normalmente, como si nada.
Así pués, hincó el diente y en poco tiempo dio buena cuenta del pastelillo.”
Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas.

El pasado 9 de Marzo, Juantxo Olcina y el autor de este escrito, presentaron a los compañeros/as y amigos/as del colectivo AUPAM una muestra visual fotográfica sobre la última experiencia que les llevó a viajar a la India desde Barcelona, por medios terrestres, durante más de 6 meses. La muestra tuvo como eje vertebrador, una actuación musical fantástica de Pobre Diablo de la que todavía hoy seguimos hablando en la Plaza.
El mensaje resumido de la experiencia que vivimos durante esos extraordinarios 6 meses fue el desarrollo durante el viaje de una actitud de auténticos viajeros que nos permitió avanzar por lugares desconocidos con mucha seguridad y tranquilidad.
Siempre tuvimos en cuenta que nosotros no éramos simples turistas, sino viajeros. Caminantes errabundos que, como Alicia, buscábamos la manera de seguir maravillándonos de la vida en cada instante, habiendo colgado antes de salir nuestros viejos ropajes como prejuicios, estereotipos, miedos, etc. y dando prioridad a otras facultades como la observación, la paciencia, el respeto y la solidaridad.
Así, de esta manera fuimos atravesando pueblos y fronteras, mares y desiertos, mentes y corazones. La aventura comenzó en la bella Italia, con sus históricos museos y magnánimas obras arquitectónicas aquí y allá, convirtiendo ciudades y pueblos en auténticos museos al aire libre. De allí los ferrys no llevaron a Grecia y a sus preciosas islas del Egeo desde donde llegamos a Turquía. Entre Europa y Asia, entre Oriente y Occidente pasamos unos días inolvidables visitando mezquitas sagradas y exuberantes bazares. Allí nos sorprendió el Primero de Mayo con las protestas populares de estudiantes y trabajadores así como la represión policial y la necedad de sus políticos. En Georgia hicimos buenas amistades y fuimos calurosamente acogidos. Tocamos en bares elegantes y nos deleitamos con sus sabrosos hajapuris. En Azerbaiyán conocimos lugares fantásticos bajo la cordillera del Cáucaso. Una vez en Uzbekistán, visitamos las ciudades más importantes de la mítica Ruta de la Seda, como Bujará y Samarcanda, y en Tashkent, nos sedujeron dos hermosas mujeres. En Kyrgystán nos esperaban maravillosas rutas a caballo a través de sus verdes montañas habitadas por caballos salvajes en libertad.
China nos mostró su lado más desconocido y oculto; Pakistán nos sorprendió con la hospitalidad y la amabilidad de su pueblo. La India nos esperaba con las feroces lluvias del monzón y hasta Dharamsala tuvimos que subir para tomar refugio. Allí asistimos a las charlas del Dalai Lama y fue donde leímos libros sobre la vida y la muerte, así como la vida de Siddharta Gautama, el último Buddha.
Viajamos hacia el norte atravesando el paisaje lunar del Ladakh y llegamos con dificultades a uno de los puntos más conflictivos del planeta, así como uno de los más bellos: Srinagar, “la Venecia de Oriente” en el Valle de Kashmir (o también conocido como el Valle Feliz).
Delhi nos mostró la cara más cruda de la India con sus atascos, contaminación, pobreza y caos urbano.
En Jaipur hicimos vida de monjes budistas en un centro de meditación durante diez días en completo silencio. Una vez finalizado nuestro retiro, diezmados por las diarreas y el anhelo de nuestros seres más queridos, decidimos poner punto “y seguido” a nuestro viaje y pensar en regresar a casa de nuevo después de seis meses de extraordinarias aventuras.

Una vez en Santa Coloma, el espíritu del viajero no permite que sea el mismo de antes. La ciudad deja de ser un lugar indiferente y anónimo donde todo sucede sobre el pavimento gris del asfalto y las calles amontonadas de unos pisos sobre otros. Ahora, en cualquier sitio (en cualquier plaza, el cualquier bar, en cualquier acera) este amigo invisible que conocí en el camino me susurra al oído que la vida esta llena de oportunidades, que nuestras opciones son ilimitadas y que nunca es tarde para demostrar el hermoso diamante que todos llevamos en nuestro interior. Nadie nos salvará. Nadie se emancipará solo. Tan sólo nos liberaremos en comunión.

Que todos los seres sean felices.

domingo, 22 de marzo de 2009

Socialismo Espiritual del Siglo XXI


Juan Díaz Guerrero no pudo evitar, tras un tiempo de maduración e interiorización sobre lo que significaban la teorías sociales revolucionarias de liberación colectivas, llegar a dar un paso más de compromiso recto y firme en el terreno de esta praxis progresista de emancipación redentora.

Tras esa firme convicción, Juan dejó de ser un sujeto pasivo y alienado, víctima de espejismos ilusorios y carnaza del mercado de consumo, para insertarse en la historia, con una clara toma de conciencia de clase y lleno de amor hacia todos los seres.

Juan Díaz Guerrero, descendiente de familia de clase trabajadora y proletaria pasó a ser el camarada Juan y mediante la militancia política en el Partido Comunista del Pueblo de Cataluña asumió su papel en la historia de la lucha de clases con el compromiso de prender fuego en el corazón de los hombres y mujeres y despertarlos del sueño profundo en el que el dios griego de los sueños, Morfeo, les tenia sometidos.

Sin embargo, a pesar de su reciente incorporación y falta de rodaje, Juan tenía muy claro que la clave del éxito de su nueva misión consistía en un nuevo salto cualitativo en las formas y contenidos de las tradiciones revolucionarias heredadas hasta el momento. Eso sí, sin por ello desvirtuar las enseñanzas más puras del pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels y Vladimiro Lenin.

El nuevo hombre y la nueva mujer, sospechaba el Camarada Juan, surgirían de la confluencia entre las tradiciones políticas progesistas occidentales y las practicas de liberación interior orientales. Revolución exterior y revolución interior, ambas juntas e inseparables para conseguir la meta final de un nuevo salto cualitativo en la evolución de las sociedades humanas.

La revolución prendía otra vez en la historia..."

domingo, 22 de febrero de 2009

Contribuciones budistas en la construcción de una sociedad justa, democrática y civil


Aqui tenemos la enseñanza de Thich Nhat Hahn en la celebración de Vesak de Naciones Unidas en Vietnam, Mayo 2008. Sin duda, un documento muy valioso que nos situa cada vez más cerca de ese lugar que resultará de la convergencia entre las tradiciones orientales de liberación interior y las practicas politicas occidentales de igualdad y justicia social. Seguimos en el camino...
"Hoy, El día de Vesak de Naciones Unidas, en su quinta edición, es una oportunidad para todos nosotros para reunirnos como una familia, como una comunidad que se nutre de la sabiduría del Buda. Permitámonos sentir la alegría de estar juntos y seamos conscientes que si sabemos cómo ser nutridos por esta fuente de gran sabiduría, podremos ser capaces de cambiar nuestra sociedad y mejorar la calidad de vida en nuestro planeta. Y podemos hacer esto cómo una comunidad.El principal tema de reflexión este año es: Contribuciones budistas en la construcción de una sociedad justa, democrática y civil. Este encuentro debería ser no sólo otra conferencia dónde ofrecemos bonitas ideas. La comprensión profunda colectiva a la que lleguemos y las decisiones que tomemos en esta reunión deberían ser puestas en práctica en nuestra vida diaria y aplicadas en nuestra sociedad. Con el continuo apoyo de la sangha, con la práctica de la plena consciencia, de la concentración y de comprensión interior, podemos compartir nuestra sabiduría, articular nuestro camino tan claramente cómo podamos y tomar el compromiso de vivir nuestra vida diaria bajo la luz de esta sabiduría cómo individuos, comunidades, pueblos, ciudades y países. Los monjes y monjas, no sólo deben aprender el Pratimoksa (código monástico), sino que también tienen que ponerlo en práctica; y los practicantes laicos no sólo deben recibir los Cinco Preceptos, sino también deben practicarlos en su vida diaria.El Manifiesto 2000 de la UNESCO por una Cultura de Paz y No Violencia fue firmado por más de setenta y cinco millones de personas, entre ellos muchos presidentes de estados, pero no lo organizamos de tal forma para que la gente que firmó tuviera apoyo para poner en práctica los seis puntos del Manifiesto.
Estar de acuerdo en que el camino es precioso no es suficiente. Tenemos que andar el camino.Todos sabemos que construir una sociedad justa, democrática y civil no puede basarse sólo en nuestro esfuerzo por hacer, tiene que basarse ante todo en nuestro esfuerzo por ser. Tenemos que cambiarnos a nosotros antes de que podamos hacer que el cambio suceda en nuestra sociedad. Ser paz es la base para construir la paz. Sin una transformación personal y una sanación no tenemos la suficiente calma y compasión para utilizar un habla amable o una escucha profunda, y nuestros esfuerzos no ayudaran a cambiar nuestra sociedad. Por esto, nuestra práctica personaly la práctica de nuestra Sangha son esenciales para el cambio que queremos ver en el mundo.
Guerra, Conflicto y Sanación.
Las raíces de la guerra y el conflicto están en nosotros. Hay aflicciones dentro de nosotros que tienen que ser reconocidas, abrazadas y transformadas: ira, odio, discriminación, orgullo, desesperanza. La práctica es mirar profundamente hacia sus raíces, para comprender y aprender cómo transformarlas. Necesitamos escuchar nuestro propio sufrimiento y el sufrimiento de nuestra familia, comunidad y nación. Deberíamos ser capaces de ayudarnos mutuamente en la tarea de reconocer que estas aflicciones están ahí en cada uno de nosotros y que hemos vivido de tal forma que ha permitido que estas aflicciones crezcan. Y cada uno de nosotros tiene que hacer el compromiso de no regar las semillas las semillas de violencia, odio, discriminación y desesperanza que hay en nosotros. En nuestras relaciones, ya sea con nuestra pareja, con nuestros padres, madres, hijos, hijas, hermanos y hermanas, deberíamos ser capaces de ayudarnos mutuamente en la práctica, siempre aprendiendo a escucharnos mutuamente con compasión, siempre usando un habla amable para ayudarnos a reconocer nuestras aflicciones.
Deberíamos utilizar un habla amable para regar las semillas de comprensión, compasión, alegría, y hermandad que son inherentes en la otra persona. Deberíamos ayudarnos mutuamente para sanar en el contexto de nuestras relaciones personales, antes de que esperemos ayudar a sanar la Humanidad o la Tierra. La sanación es posible con cada respiración, con cada paso, con cada pensamiento, con cada palabra y con el simple acto de sonreír a alguien.
Contribución budista a la justicia social.
El Manifiesto 2000 de la UNESCO, con sus seis puntos es equivalente a la práctica de los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia (Cinco Preceptos). Ambos, los seis puntos y los Cinco Entrenamientos tratan el tema de la paz y la justicia social a un nivel muy fundamental. En la tradición budista, después de haber recibido los Cinco Entrenamientos, se tienen que recitar cada dos semanas y participar en sesiones de estudio y coloquios del Dharma para profundizar más en su significado y encontrar mejores formas de aplicarlos en la vida diaria, tanto en la familia como en la sociedad. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia nos ayudan a vivir de una forma más sencilla, para que podamos tener más tiempo y energía para proteger la vida y ayudar a aquellos que se encuentran en verdadera necesidad. Es posible ser felices viviendo de una forma sencilla, con tiempo para cuidar de nosotros mismos, nuestra familia y aquellos que sufren, a la vez que promover más justicia social. Muchos de nosotros perseguimos fama, poder, sexo, riquezas durante toda nuestra vida, pero la gente que tiene en abundancia de éstas cuatro cosas continúa sufriendo mucho si no tienen comprensión y amor.Cuando practicamos el segundo entrenamiento, la generosidad, el ofrecer nuestro tiempo, energía y recursos materiales a aquellos con necesidades reales, nuestra vida cobra significado y plenitud. Hay muchos caminos con los que el Budismo y la práctica de los Cinco Entrenamientos pueden traer más justicia y compasión a la sociedad. Si dentro de nosotros tenemos plena consciencia, compasión y comprensión, de una forma natural, actuaremos de una forma que se produzca una sanación en nuestras relaciones, nuestra comunidad y nuestra sociedad. Deberíamos estar despiertos a situaciones de injusticia, cómo la desigualdad de género y la exclusión de la mujer, la opresión de minorías, la explotación de los niños y los pobres. Hay muchas formas a través de las cuales podemos levantar nuestra voz sobre la injusticia y llevar la atención a los que no tienen voz y a los que sufren. Podemos organizar marchas por la paz, dónde cada paso sea pacífico. Esto no es una manifestación o una protesta, sino una verdadera demostración de la paz, de hermandad. Podemos escribir cartas de amor a nuestros representantes políticos. Nuestra sangha de Plum Village ha ofrecido retiros de plena consciencia a miembros del congreso, agentes de policía, artistas de la industria de cine, ecologistas, psicoterapeutas, lideres empresariales, así cómo a israelíes y palestinos. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia Budistas y los seis puntos del Manifiesto 2000 son la verdadera práctica de comprensión y amor. Son el camino hacia una sociedad justa.
Budismo comprometido y desarrollo
El Budismo Comprometido es el en primer lugar, el tipo de Budismo que se practica a lo largo de todo el día sin interrupción, viviendo en plena consciencia y concentración, al caminar, al ir en bici, al conducir, al cocinar, al ir al servicio, etc. El Budismo Comprometido es también nuestra práctica de los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia dentro de nuestro ambiente social. Practicamos la comprensión y el amor en nuestra familia, escuela, lugar de trabajo, hospital, prisión, fábrica, complejo militar, pleno del ayuntamiento y asiento de diputado. No necesitamos usar términos budistas para llevar la práctica a nuestra vida diaria. La presencia de la plena consciencia, concentración y sabiduría interior, el espíritu de interser, no discriminación, comprensión y compasión es la misma presencia del Budismo. No necesitamos convertir a la gente al Budismo, pero podemos inspirarles para vivir y trabajar de acuerdo con este noble sendero. Podemos encontrar felicidad en el desarrollo de la comprensión y la compasión. Nuestro índice para medir la felicidad, el éxito y el progreso de nuestra nación no puede ser el Producto Interior Bruto, o nuestro poder de consumo, sino más bien nuestro nivel de comprensión y compasión. Las cuatro Bramaviharas (bondad, compasión, alegría y ecuanimidad) son las energías ilimitadas que se pueden desarrollar para nuestra felicidad y la del mundo. Nunca podemos tener demasiado de estas energías. Practicando una producción consciente y un consumo consciente (el quinto Entrenamiento de la Plena Consciencia) garantizamos que siempre seguiremos el camino del desarrollo sostenible. La verdadera felicidad debería ser la base de nuestras políticas de producción, consumo y desarrollo. Nuestra sabiduría es interser, la Visión Correcta Budista del mundo, que dice que todo depende de todo para manifestarse. Si otras especies no pueden sobrevivir, los humanos no van a sobrevivir tampoco. Proteger el medio ambiente es protegernos a nosotros mismo. No somos sólo nuestro cuerpo y nuestra mente, somos también nuestro entorno. Nuestro medio ambiente es la retribución de nuestras acciones colectivas (Karma). Viviendo de una forma más sencilla, desarrollando comprensión y amor, cuidando de nuestro medio ambiente, comprometiéndonos juntos con el desarrollo sostenible, esto es seguir el sendero del Buda.
La respuesta budista al cambio climático.
La quema de combustibles fósiles y la tala de bosques para ir en búsqueda de recursos para nuestros medios de transporte, así como nuestro consumo de carne y productos lácteos, son las principales causas del calentamiento global. De acuerdo con un estudio de las Naciones Unidas publicado en 2007, la solución es reducir la producción de carne en un 50% y conducir coches que utilicen un combustible más limpio y sólo cuando sea necesario. Muchos budistas no comen carne. Reducir o completamente dejar de consumir carne o alcohol no es demasiado difícil de hacer. La gente que realmente esta despierta a la gravedad de la situación debería tomar acciones determinadas inmediatamente. Podemos practicar un día sin coche o un día sin motocicleta cada semana. Podemos usar un coche híbrido. Podemos transformar nuestro coche para que utilice aceite vegetal. Podemos ir en bici a nuestro lugar de trabajo o estudio. Podemos disfrutar de la deliciosa comida vegetariana o vegana. Hay muchas cosas que podemos hacer ahora mismo para salvar nuestro planeta. Nuestra civilización se auto-destruirá si no despertamos a tiempo. Problemas familiares y la respuesta budista.El regalo de mayor valor que pueden hacer los padres a sus hijos es su propia felicidad. Es esencial que los padres y madres tengan tiempo para cuidarse mutuamente y a sus hijos, sin permitir que el trabajo u otros proyectos dominen sus vidas. Vivir una vida sencilla es la respuesta, porque dejamos de codiciar la fama, el dinero y el éxito e invertimos en lo que es más importante, nuestra paz y felicidad y las de nuestra familia y comunidad. La práctica de la escucha profunda y la bondad amorosa preserva y restaura la comunicación. Los niños aprenden naturalmente cómo amar y cuidarse observando a sus padres. Si los padres fuman y beben alcohol, los niños también acabarán haciéndolo. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Conciencia deben ser la norma moral de la vida familiar. Ir al templo cada dos semanas para recitar los Cinco Entrenamientos es una costumbre que sigue viva en muchos países budistas. La familia es la tierra en la que los niños echan sus raíces. Sin la práctica de Volver a Empezar, la práctica de regar las semillas positivas del otro, sin practicar la escucha profunda y el habla amorosa, una pareja no puede nutrir sus amor y mantener viva su comunicación. Con la práctica de la plena conciencia, es posible lograr la transformación y la sanación y los padres pueden evitar los divorcios y el distanciamiento de los hijos. Educación budista: continuidad y progreso
El estudio del budismo se ha convertido actualmente en una materia excesivamente teórica. Podemos tener un doctorado en budismo sin saber cómo transformar nuestro propio sufrimiento y aflicciones. No tenemos la capacidad de construir una sangha, reconciliar los conflictos en nuestra familia o comunidad, practicando los cinco entrenamientos, la concentración y la visión profunda. Hoy en día nuestro conocimiento del budismo sólo nos habilita para escribir libros sobre budismo o para dar cursos. Debemos reorganizar nuestros estudios budistas y convertir nuestras instituciones académicas para que sean a la vez centros de práctica. Los maestros y los estudiantes deben practicar juntos y los maestros deben haber experimentado vivencialmente la transformación y la sanación para que se les permita enseñar. Organicemos instituciones de Budismo Aplicado e impartamos cursos y prácticas orientadas a la transformación y la sanación. En los colegios, los niños deberían tener la oportunidad de aprender cómo abordar su ira y violencia interiores, cómo escuchar con compasión y cómo practicar el habla amorosa. La instrucción cívica y la ética budista deben enseñarse de tal forma que puedan ser practicadas hasta por los niños pequeños.
El budismo en la era digital
Esta era digital ha dado acceso al Dharma a tanta gente. Se puede disfrutar de enseñanzas, de discusión o incluso de una sesión de meditación con un Maestro y una Sangha estando sentados en casa a muchos kilómetros del Maestro y la Sangha. Es posible beneficiarse de la energía de la Sangha aunque medien grandes distancias. Es posible descargar materiales para aprender sobre el Dharma. Pero nada puede sustituir la íntima relación que existe entre Maestro y discípulo, entre la Sangha y sus miembros. La práctica de construir una Sangha, cara a cara, es un proceso esencial. Construir una Sangha requiere escuchar profundamente, hablar con amor, comprender, amar y apoyar. Una Sangha por correspondencia no es suficiente. Una Sangha que practica bien siempre lleva en su seno el Buda viviente y el Dharma viviente. Por lo tanto, es vital que aprendamos a construir una Sangha fuerte. Una buena Sangha puede ser refugio para muchas personas. En nuestras instituciones budistas, la construcción de Sanghas debe ser una materia troncal del aprendizaje y la formación.
Es también muy importante modernizar y actualizar nuestras tradiciones para que se mantengan relevantes para las personas de nuestro tiempo. Internet y las tecnologías actuales pueden ser un medio hábil para transmitir las enseñanzas del Buda y aliviar el sufrimiento. Podemos descargar un programa y configurarlo para que suene una campana cada media hora, o cada hora, ayudándonos a parar y respirar y recobrar la plena conciencia. Internet está facilitando el acceso al Dharma a muchísima gente, y esto es crucial, especialmente para los jóvenes. Es también necesario que apliquemos la sabiduría de la tradición Budista para protegernos de los peligros de la tecnología. En nuestra versión revisada de la Pratimoksa, los monjes ahora tienen preceptos que prescriben navegar la red en compañía de otra persona, evitando así ser arrastrados por contenidos inadecuados.
Buda nos ofreció una herramienta diagnóstica excelente en forma de las Cuatro Nobles Verdades: el malestar, las raíces del malestar, la cesación del malestar y la práctica de excisión del malestar. El budismo debe practicarse a la luz de las Cuatro Nobles Verdades para que podamos gozar de la transformación y la sanación que necesitamos en el aquí y en el ahora, no más tarde, en otro mundo. Somos muy buenos presentando las teorías budistas, pero no se nos da tan bien aplicar esas bellas enseñanazas en el momento presente. Esta práctica - el Dharma viviente - debe ser maravilloso en el aquí y el ahora. En este encuentro de Vesak, aprovechemos la oportunidad para compartir nuestra visión profunda y nuestro despertar, comprometámonos a vivir nuestra vida diaria a la luz de esta visión profunda y despertar y apoyémonos para vivir así. La contribución budista a la construcción de una sociedad civil justa y democrática debe constatarse en nuestra práctica, en nuestra vida diaria. Con nuestra conciencia, con nuestro despertar, con nuestro compromiso, podemos ser el cambio que deseamos ver en nuestra sociedad.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Conversaciones


Has regresado a casa,

y ya nada es igual.

¡Ingenuo! pensabas

que los senderos del mundo

te dejarían igual!

"Marché, hace algún tiempo", piensas,

pero no sabes

que marchas constantemente.


Admiro tu coraje y tu valentía

de no felicitarte nunca

de llegar a ningún sitio.

Siempre te sientes capaz

de llegar mas lejos, o mas cerca.


Mas sabes muy bien

que cada vez, las dificultades

serán mas grandes, mas difíciles.

y también tendrán que serlo

tus limpias y rectas capacidades

para superarlas.


Ya nada será como antes.

Eres el mismo,

pero ya no eres.

Tu corazón esta ahora, también,

en el corazón de los demás:

en cada esquina oscura,

en cada chuta,

en las calles abandonadas,

en las luchas organizadas,

en los ninguneados.


La ciudad ya no representa

para ti un obstáculo.

Donde antes había cemento,

suciedad y porquería,

ahora hay luz,

oportunidades

y esperanza.


Tu alma cabalga

junto a los desharrapados de la ciudad

y vislumbra

la salvación redentora.

Pero siempre

con los pies en el suelo.

Caminando descalzo,

libre de pesados ropajes.


Llegó el momento

de salir del escondite
de mostrar el diamante

que lleváis dentro,

que llevamos dentro.

A vosotros os lo digo,

hijos de todos y de nadie.


Llego el momento

que el árbol comience

a dar sus frutos y ya no habrá

invierno que lo impida.